Cúmulo de reacciones, químicas han de ser;
que aturden a mis sentidos
y los llevan al borde del abismo.
calidez que invade mi piel, empezando por un beso al nacer,
el mundo se torna de rosa, al fuego del carmín.
y entre abrazos y besos se desbordan entre sí,
entre una pasión y un deseo,
entre un capricho y un amor.
Entre juego y juego se ha llegado al hecho
que ninguno de los dos olvida,
que ninguno de los dos acepta
que ese día y esa noche, ambos se perdieron en el otro.
Y el cuerpo que vive de recuerdo, de lo grato que fue
al roce de la piel, al contacto con sus besos
se enciende otra vez...
entre danzas y estruendos se encienden los cuerpos,
los límites no existen, ni el tiempo ni el espacio...
el más atrevido, sobrepasa a lo prohibido
y el otro responde sin tapujos por un tu embrujo.
Entre olores y sabores se pierde el camino del bien
y por instinto se corre por el camino del placer
se llena al rincón de los placeres absolutos
y la espera se hace eterna
pensar entregarse de nuevo al ser que se ofrece en aquel instante
sucumbiendo ante el poder de su veneno
o resistirse a él aun sabiendo que no hay antídoto seguro.
entre humedales conocidos
entre besos furtivos
sólo el eco de los cuerpos hace ruido.
pasión, desbordada, cuerpos perdidos
buscando consuelo y alivio
en rincones prohibidos...
Es el encuentro de dos mundos
de dos cuerpos desnudos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario